martes, 18 de junio de 2013

Chile, el Deya Vu y el Destino



Yo tenía 5 años, miraba hacia el cielo porque todo me quedaba alto. Mis padres tenían dos amigos que habían salido de su país en busca de días más felices, estoy segura que buscaron y buscaron hasta que  llegaron a Guayllabamba-Ecuador donde residieron por 10 años; yo los observaba mucho, eran muy diferentes a lo cotidiano, tal vez por eso me parecían, muy simpáticos, amigables, sonrientes, tocaban la guitarra, cantaban y eran muy muy felices, jamás vi un grito o un mal trato entre ellos. Puedo decir con certeza que se amaban mucho.
Yo tenía mucha curiosidad de saber cuál era ese país del sur de Latinoamérica, por alguna razón yo imaginaba que la gente feliz provenia de ese lugar… mientras me miraba en un espejo me preguntaba si tal vez yo recordaba en donde se me perdió la espontaneidad, nunca supe en donde la olvide... pase a intentar racionalizar el mundo y en el camino yo regresaba a ver por si recordaba en donde se me había caído la felicidad del corazón... pero mi mente se nublo y no lo recordé nunca más. Solo recuerdo que cantaba mucho, hablaba con las flores y hacia pociones para que la gente se sanara por medio de los poderes de las estrellas y los aromas de las rosas, ahora me encontraba estudiando medicina e indudablemente la gente no se curaba con flores ni con el poder de las estrellas.
Un día me canse, respire profundo y decidí dar un paso al vacío, me arme de valentía me ceñí de coraje, había decidido no perder la tenue luz que apenas titilaba como llama celeste en mi corazón casi por apagarse, salí corriendo y busque un mapa de América del Sur y lo recorrí con mi mano hasta encontrar al borde costanero del Pacifico a un país que se llamaba Chile, leí mas sobre su geografía, clima, moneda... Pablo Neruda, Alberto Plaza nacieron en ese lugar bello, lleno de playa, mar, mariscos deliciosos y mucho frio. Viña del Mar pertenecía a una de sus costas, solo con pensar que Juan Luis Guerra cantaba en ese escenario para mí era máximo!... Mas yo solo andaba en busca del inicio, intentando que la llamita no se apagara, tenía la ligera sospecha de que no todo lo que dicen los libros de medicina era verdad, los pacientes en el hospital son un mundo muy diferente al pintado en el libro pero no sabía cómo comprobarlo, dudaba de mi carrera, de lo que veía o de mi misma, no lo sabía… así volví a acostarme boca arriba en el patio de césped de la casita pequeña de Guayllabamba donde crecí, con la cara al cielo otra vez y le pedí a mi Ser Superior que me mostrara en donde me perdí. Camine por los mismos senderos, me senté bajo la sombra de los mismos árboles, dije... tal vez en el país de la gente feliz haya algo que yo no recuerdo... y así llegue a  Chile, pensando que la gente por alguna razón en especial era feliz en ese pedacito de Latinoamérica.

onde se habia extraviado mis ganas de cantar y hablar con las flores, desde cuando tocar la guitarra y cantar Violeta Parra era una desocupacion y no una forma de denuncia?



Cuando al fin me encontraba caminando por las calles de Santiago había una magia que no puedo explicar, las calles solas me contaban la historia las influencias francesas, españolas, italianas, alemanas se imponían una a la otra mezclándose poco pero hablando fuerte. En otro lugar la migración era notoria, el dolor y la desigualdad muy marcada, gente de Perú y Bolivia conglomerada viviendo en hacinamiento por trabajos muy esforzados, ellos estaban reunidos en el centro de Santiago, eran tomados de menos por su orígenes y las facciones de sus rostros que no dejaban olvidar sus raíces.
El metro es una cosa sensacional, una ciudad de 5 millones de habitantes (la mitad de mi país completo) estaba almacenada en un solo lugar alargado encajado en medio de la Cordillera de los Andes y el borde costero del Pacifico, muchos dicen que la gente chilena es muy cerrada debido a su geografía.
Santiago está muy bien dividida por clases sociales, desde las montañas altas donde está la gente de alta clase cerca de los Centros de Ski y Campos de Golf hasta el otro extremo en donde la gente está viviendo de la prostitución y el narcotráfico, hijos sin padres, padres con otras pareja, y hermanos de diferentes padres y madres. A primera vista la gente es muy amable, si te ve con un mapa están prestos para ayudar y mostrarte el camino, pero no te alegres mucho porque así como sus casas, es pura fachada.
Al segundo día de mi estancia en Santiago me contaron sobre el edificio más alto de Latinoamérica, que muestra el centro del capitalismo y del extremo consumismo que me va contando la gente y los periódicos, mientras van pasando los días y yo voy caminando por sus veredas. El paseo Ahumada es una calle amplia con ríos de gente todos los días entrando y saliendo de grande almacenes abastecidos de todo lo imaginable, cada día al menos dos veces al día entra un santiagino promedio a comprar algo, principalmente útiles de aseo, bebidas y artículos de hogar (debí guardar los periódicos) El país con el más alto PIB empezaba a hablarme de su ciudad y su historia solito, sin ayuda de nadie que explicara por demás.
Empiezo a recordar las ganas y el amor que tenía por Cuba y las decenas de veces que intente ir con todas las fuerzas de mi corazón y no lo logre por que el destino no me quería en ese momento tan lejos de casa, pero ahora estaba en Chile y por alguna razón tenía que ser; caminaba por las calles de Santiago y le pedía a la ciudad que se mostrara tal cual es, que me contara su historia y que hablara claro la razón por la cual yo había pisado suelo chileno, tenía un mes y medio para averiguarlo.
Imagines, conversaciones audibles, situaciones específicas y ver cara a cara a mis amigos de la infancia después de 15 años era vivir un de Deja Vu, luego de estar un mes muy cercana a ellos entendí que la cosa no iba por el compañerismo y el amor de amistad, esta ciudad estaba encantada y yo tenía sensaciones muy extrañas con ella, nunca antes había sentido discordancia con el tiempo y el espacio, tenía escenas en mi cabeza muy desconcertantes y la gente con la que debía hablar se me paraba al frente con expresiones muy raras y preguntas muy raras, cuando empezaba a creer que esto estaba fuera de lo normal el cosmos se encargaba de hacerme saber que no era así y que debía estar tranquila, mas allá de un Deja Vu desequilibrante para mi vida, era el llamado para un inicio y un final, o tal vez para una conexión especial, muy extraña forma del Universo en tratar de llamar mi atención…y ahí estaba intentando abrir las manos y el entendimiento para recibir el regalo que debía recibir. Caminar por las calles de Bellas Artes era de alto voltaje emocional porque de alguna forma mágica yo ya conocía las calles y las cosas como tiendas, gente, etc, y decidí no caminar más por ese lugar hasta estar muy segura que no era una broma de mal gusto de mi cerebro analítico y aséptico, Puerto Varas y Valdivia fueron determinantes en confirmar que no era una mala ilusión mía sino varios espisodios confirmados de Deja Vu´s en mi estadia en Chile, habia algo, algo habia y yo tenia que saber que era.  
Luego supe que no estaba tan loca y que Chile está llena de gente mucho más loca que yo, alguien me explico muy bien las cosas raras que pasan en ese país, y porque empezaron a pasarme a mi (después de haber vivido con mucha cordura por mucho tiempo en otros países) El inicio entre el equilibrio masculino y femenino habia comenzado y toda la energía del Tibet había viajado causando una cantidad de terremotos y desequilibrios energéticos geográficos hasta posarse en el Valle del Elqui, si esto me contaban apenas pisaba el aeropuerto yo me hubiese reído mucho, pero después de las mil cosas muy muy muy extrañas que me pasaron yo ahora estaba muy ávida de una explicación coherente.
Este pais esta muy lejano de tener paz en sus calles, en sus camas y en sus almohadas, la gente es cerrada, agresiva en el trato, desconfiada y hermética como su clima, pero no tengo queja porque eso fue lo que fui a hacer, conocer a Chile, el viaje se dividió en dos partes muy interesantes en su lado derecho todo el amor que nunca pude imaginar y por el lado izquierdo la dureza de la realidad chilena, las manifestaciones en las calles, la agresividad de los carabineros, la hostilidad de la gente desconocida cuando intentas entablas amistad con ellos, el frio de Puerto Varas, la indiferencia, lo despectivos por venir del país pobre, pero todo eso fue solo el inicio para abrirme las puertas de este duro y empuñado país. la gente llora de dolor en las calles y esta enfurecida con el gobierno, está enlazada al cuello por los bancos y los megamercados manejan a la gente de los hilos como el titiritero, el consumismo, el neoliberalismo tiene cegada a la gente, gasta el dinero que no tienen, no ahorran, comen alimentos fabricados y modificados con productos transgénicos, su literatura, arte, poesía grita libertad de la opresión del consumismo, las reuniones caseras encienden la marihuana para ponerle pausa al ritmo acelerado de sus pies, de sus manos y del trafico mental, el yoga se posesiona para intentar calmar el alma, cualquier tipo de alternativa terapéutica para parar el alto consumo de ansiolíticos y antidepresivos está a la orden del día para apaciguar la sed de paz y quietud en su espíritu, se podrá comparar algún día la paz y aire puro con las utilidades de las comprar de divisas? Nunca antes llore tanto por el dolor de una sociedad, pero tampoco nunca antes sentí tanto amor y cariño, en el mismo tiempo Santiago sacaba lo mejor de mí, me estrujaba el alma pero de mi destilaban los mejores escritos, las mejores ideas y camine lo que camino en 3 meses en Quito; me encanta la dureza y la fuerza que salía dentro de mi como lava ardiendo, la expresión en la poesía, la pintura y en las manos de Víctor Jara me encendía el alma con fuego que consume y decidí no salir de ese lugar sin llevarme conmigo el mensaje completo... comencé a buscar y buscar y no descanse hasta que el rompecabezas se armó completo, mis imágenes, los deja Vu y las cosas que soñaba, se materializaron, mi escepticismo termino como hueca banalidad y trato de segunda mano, mis sentidos se habían abiertos y ahora eran tan torpe como antes de aprender a caminar, esa mañana volví al Cerro Santa Lucia por otro favor... pedir al Ser Superior que me dejara al menos caminar sola para poder regresar a mi país, estaba a una semana de regresar a casa: la resolución de las muertes, el misterio con el pasado, las imágenes los sueños, la realidad, el hospital, las estadísticas, el contacto con la gente, mis ahora nuevos amigos maestro guía del Raiki y la reunión con las Doulas sellaron mis alucinaciones en realidades tocantes y por eso estoy muy feliz.
De salida de Chiloé solo bese el piso y dije gracias, quiero regresar a casa, mi madre está en el hospital, mi familia chilena está perdida también y yo solo quiero volver a casa, me cubrí con la manta obsequiada y llore por 3 días. Luego me levante y comí de las uvas y bebí de los vinos, moje mi marraqueta en aceite de oliva y pebre.
Chile es el país más fuerte que conozco, tiene a la gente más hostil que he conocido pero saco lo mejor de mí. Nunca regrese igual a casa y me ha costado acostumbrarme otra vez. aprendí desde la A a Z y hoy el corazón se me derrama de amor, de luz y paz, mi corazón se ha abierto como una flor entrada la primavera que saluda al sol y se baña de roció, levanto mis ojos al sol cada día, hago el ornato de mi corazón, envuelvo a mi cabeza con humildad para ordenar y limpiar con el objetivo de compartir el mejor de mis regalos y mis dichas, acaricio mi cuerpo con los rayos del sol en las mañanas y por las noches la luna me deja regalos de estrellas en mi puerta. Mi corazón se ha desbordado, no puedo recoger con mis manos el desborde de mis graneros y la pequeña lucecita es como fuerte sol de verano, ahora me inclino con la frente a la tierra cada noche como aquel día en Castro después de no tener palabras para agradecer ver la Cruz del Sur y las Tres Marías junto a un centenar de estrellas que me hablaron aquella noche de mi destino, el propósito de mi nacimiento en la tierra y las cosas que todavía tenía que cumplir.

Amo a Chile como al fuego que purifica las piedras preciosas, para convertirlas en bellas yogas y piezas de arte.

Con amor a Chile gracias por tus puertas abiertas para mí.

Carolina

jueves, 13 de junio de 2013

El silencio de la semilla

El silencio

No es la ausencia de sonido ni el sinonimo de vacio.
Es un espacio tan importante como aquel que esta lleno de colores, movimiento y juegos pirotecnicos, el silencio es la antesala de lo que se ve o lo que se oye, intensifica los aromas, como una semilla que se sumergue sobre los miles fragmentos de tierra, se siente tan autentica como ella sola en la oscuridad, en el profundo silencio y en la paz; en la profunda paz donde consentra sus esfuerzos en explorarse a ella misma, mirandose, sintiendose, observandose, tanta paz y tanto silencio la trae atenta de tal manera que sin querer se olvida de sus ropas, cada coraza, cada vestidura, cada cubierta se va cayendo suavemente, con el profundo amor de la Madre Tierra que es quien la desnuda y la purifica de su adn fallido, mutado, calcificado... quien diria que el silencio transforma y hay quienes no dejan de moverse por el miedo de desaparecer, la semilla en cambio es inmovil viviendo la paz porque quiere trascender.
Dentro del proceso de la semilla veo como los ciclos son repetitivos y se vuelven a presentar las mismas escenas y los mismos cuadors... el acto sigue siendo la fruta del verbo y del pensar, pero es la antitesis del sentir y separarse.

En algun momento la semilla levantara sus primeras hojas como quien abre los brazos de un profundo sueño, saludara al sol tan brillante como nunca antes lo vio, y su cuerpo se llenara del calor de sus rayos llenos de vida.

Su corazon sigue latiendo ferviente esperando en oscuridad, silencio y profunda paz, mientras la Madre Tierra se encarga de limpiar su adn fallido y mutado.

Gracias por los lagos de aguas calmadas y por la caricia de los vientos.

La Rosa.


lunes, 3 de junio de 2013

El silencio no es nada ni ausencia. Es silencio

Mi gran amigo hoy en el pasillo de la universidad me pregunta como estoy de forma muy sincera, su tono de voz y su mano en mi hombro me hacen sentir su sinceridad completa. Es halagador que la gente se acuerde de ti despues de haber tenido un papel muy protagonico en la universidad. -Caro, me alegra mucho saber que estas bajo perfil- Respondo: -que te digo hermano, que estoy en silencio.
Si yo no fuera musico, no supiera que el silencio no es lo mismo que ausencia, ni vacio. Es un espacio tan importante como aquel que esta lleno de colores, oscuridad o claridad, el silencio es la antesala de lo que se ve o lo que se oye, pero mientras habitas en ese silencio tambien existe la intriga y tan solo este ultimo sazona con mayor intensidad el poder de lo se escucha en el siguiente compas.
El silencio, como aquel tutor que no habla pero que dice que hacer, como el cabestrillo que corrigue la postura anatomica del pasado y como la semilla que se oculta bajo la tierra para abrirse despojandose de sus ropas y florecer en direccion al sol.
Mi madre me hablo mucho sobre el silencio: aprendió de los Incas a mirar las montañas y recibir sus mensajes, me contó que cuando la naturaleza calla en un silencio funebre, todo se queda quieto, los animales se momifican, el aire se congela en el tiempo y esos milisegundos llenan de tetrico misterio, asi describe la antesala de un temblor.  Esta bella mujer dice que la ausencia de cosas a la vista no necesariamente significa que no esta pasando nada.

Mi querido amigo, me llena el corazon saber que aun en mi silencio soy observada con mayor atension que antes incluso, mi protagonismo se ha vuelto invisible, mas sigue como aquel linaje de causa y efecto de mis semillas colocadas en las mentes de los estudiantes de medianos semestres.

Que la luz nos siga regando la cabeza con baños de sol intenso y mucho trabajo, pero que a la noche tambien podamos agachar la cabeza humillada y despojada de los pensamientos que solo nos hacen necios en nuestras sutilezas. Ojala callaramos siempre para que la silencio y la verdad hablara por nosotros.

Con mucho cariño amigo mio

Carola